La NTSB pide a la FAA revisar el sistema RCAM por posibles subestimaciones del riesgo en pistas bajo lluvia intensa
- Yoangel Galán

- hace 7 días
- 3 min de lectura
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos ha emitido nuevas recomendaciones a la FAA tras detectar que el modelo actual de evaluación del estado de las pistas puede no reflejar con precisión la pérdida de frenado en escenarios de lluvia intensa, lo que incrementa el riesgo de excursiones de pista durante el aterrizaje.

La NTSB ha publicado tres recomendaciones de seguridad basadas en el análisis de once incidentes y accidentes ocurridos entre 2008 y 2022, todos ellos vinculados a aterrizajes en pistas mojadas que terminaron en salidas de pista. El organismo señala que el problema no reside en fallos aislados de operación o aeronave, sino en una limitación del modelo que traduce el estado de la pista en datos de rendimiento utilizables por las tripulaciones.
El punto central del informe es el Runway Condition Assessment Matrix (RCAM), sistema utilizado por la FAA para estimar la distancia de frenado disponible en función de la condición de la superficie. Según la NTSB, este modelo no representa adecuadamente cómo se degrada de forma progresiva el coeficiente de fricción entre neumático y pista cuando la intensidad de la lluvia aumenta, especialmente en escenarios de precipitación extrema.
La segunda recomendación se centra en la meteorología operativa. La agencia considera insuficiente la forma en que los informes aeronáuticos clasifican la intensidad de la lluvia, ya que el umbral actual de “lluvia intensa” no distingue eventos extremos que pueden superar ampliamente ese nivel. Esta limitación reduce la capacidad de la tripulación para anticipar una degradación significativa del frenado durante la toma de contacto.
Entre los casos revisados figura el del vuelo 293 de Miami Air, operado con un Boeing 737-81Q, que en mayo de 2019 se salió de la pista 10 en Jacksonville y terminó en el río St. Johns. La investigación concluyó que la pérdida de fricción, combinada con lluvia intensa y una pista sin ranurado, favoreció el hidroplaneo viscoso, un fenómeno en el que el agua impide el contacto efectivo entre neumático y superficie.

El RCAM fue desarrollado para estandarizar la evaluación de pistas contaminadas y convertir condiciones observadas en parámetros de rendimiento. Sin embargo, la evolución de la operación aérea y la aparición de episodios de lluvia más intensos han puesto a prueba sus márgenes de validez, especialmente en aeronaves comerciales de mayor energía de aterrizaje.
En este tipo de escenarios, la fricción disponible puede reducirse de forma abrupta, afectando directamente la capacidad de frenado incluso cuando los cálculos previos indican márgenes operacionales suficientes.
Las recomendaciones de la NTSB apuntan a dos ajustes principales: incorporar una modelización más precisa de la pérdida progresiva de fricción en función de la intensidad de la lluvia y mejorar la granularidad de los reportes meteorológicos aeronáuticos.
En términos operacionales, esto impacta directamente en la toma de decisiones durante la aproximación final, donde la tripulación debe decidir entre continuar el aterrizaje, ejecutar una frustrada o desviarse en función de márgenes de seguridad cada vez más sensibles a variaciones meteorológicas.
El informe no introduce un nuevo fenómeno, pero sí cuestiona la capacidad del sistema actual para representar condiciones extremas de lluvia en la evaluación del rendimiento de frenado. La NTSB plantea una actualización del RCAM y de los criterios meteorológicos asociados como medida para reducir el riesgo de excursiones de pista en escenarios de baja adherencia.




Comentarios