Reducir la huella de carbono en el sector aeronáutico, ¿será posible llegar a tiempo?

El impulso hacia un mundo cada vez más sostenible se hace urgente y necesario. El sector de la aeronáutica ha sido uno de los más atacados por ser uno de los que más inciden en la contaminación y está muy lejos de ser eco-friendly.
Según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) en sus últimas estimaciones presentadas, entre el 2% y 3% de las emisiones de dióxido de carbono y otros contaminantes son atribuibles al tráfico aéreo. Pero no solo emite CO2, sino que también expulsan vapor de agua y óxido nitroso, otros gases de invernadero al quemar combustible.

Foto: © Airbus SAS
La posición más extrema de los activistas ambientalistas opina que para reducir la huella de carbono la única medida es no viajar o tomar otros medios de transporte menos “dañinos” como tren o bicicleta. Pero, ¿qué hacer cuando son cientos de kilómetros o debes cruzar un océano para realizar un viaje?
La Unión Europea presiona a la industria para que reduzcan las emisiones de CO2 en 75%, los óxidos de nitrógeno en 90% y el ruido en 65%.
La IATA, por su parte, se ha trazado un reto: pretende disminuir a la mitad las emisiones netas para 2050 y para apoyar esta intensión, tanto fabricantes de aviones como aerolíneas buscan opciones más sostenibles y responsables con sus clientes y con el medio ambiente que, aunque aún no son suficientes, sí intentan minimizar el impacto generado en cada vuelo.
Los fabricantes de aviones ya vienen apostando por soluciones tecnológicas con menos impacto como:
El desarrollo de combustibles alternativos que proporciona reducciones en las emisiones de hasta el 80%
Aviones más eficientes
Aeronaves eléctricas o híbridas
Métodos de producción de fibra de carbono
Construcción de aviones con materiales compuestos
Aviones propulsados por hidrógeno
Motores con mayor eficiencia en consumo de combustible y menos ruidosos
Las aerolíneas, por su parte, toman acciones para reducir sus emisiones y su impacto ambiental pues son las mayores implicadas en este complejo e ineludible problema global. Implementan ideas innovadoras y eco eficientes en su política aérea.

Foto: © Airbus SAS
La adquisición de flotas con aviones más eficientes (como el Airbus 350-900 que ahorra hasta un 25% de combustible y el Boeing 787 Dreamliner que consumen un 20% menos que otros de similar tamaño)
El uso de biocombustibles
Nuevas medidas de reciclaje y reducción de plásticos de un solo uso por otros reutilizables
Clasificación y recolección de residuos para reutilizar
Crean incentivos para pasajeros para contribuir a compensar su huella de carbono con diversos programas
Utilización de sistemas inalámbricos de entretenimiento a bordo
Neceseres ecológicos sin envolturas de plástico que incluyen cepillos de dientes de bioplástico,
Un servicio de comidas y bebidas con menos embalaje y que incluya frutas y alimentos más sanos
En los primeros puestos dentro del ranking de aerolíneas más sostenibles del mundo, según el Índice Dow Jones Sustainability (DJSI) (perteneciente a la compañía de análisis de negocio de EE. UU. más conocida como S&P, un referente en temas de cálculo de sostenibilidad y reconocida por su rigurosidad) aparecen la holandesa KLM, LATAM, la estadounidense Delta, la finlandesa Finnair, la francesa AirFrance, la australiana Qantas y la neozelandesa Air New Zealand.
Así también El Anuario de Sostenibilidad 2022 del S&P Global destaca en una evaluación de 7500 empresas en materia de sostenibilidad, la inclusión de 51 empresas evaluadas a través de criterios que miden las mejores prácticas ambientales.
Siete aerolíneas se encuentran en su informe (sin orden de prioridad), donde coinciden nombres como AirFrance-KLM y LATAM, y se incluyen otros como EVA Airways, ANA Holdings, American Airlines, China Airlines, Japan Airlines.
Cabe destacar el trabajo realizado por LATAM Airlines Colombia en la región, comprometida con la protección de los ecosistemas estratégicos de América del Sur. Con el programa “Cuido mi Destino” impulsa el turismo sostenible trabajando con las comunidades locales y promoviendo proyectos de conservación. Compensar las emisiones contaminantes con la compra de ‘bonos de carbono’, apoyar la agro-biodiversidad en países como Perú, desarrollar energías alternativas, y una gestión eficiente de los residuos también forman parte de su apuesta por una aviación sostenible.
El control aéreo también tiene su parte en el tema de la eficiencia pues mejor tecnología y dominio del manejo de tráfico aéreo significa que los aviones pueden reducir su velocidad de crucero a cientos de kilómetros de sus destinos para evitar la congestión aérea sobre el aeropuerto. Volar rutas más directas mejora la utilización del espacio aéreo y representa un ahorro sustancial de combustible.
Se ha estimado que dentro de 20 años habrá 40.000 aviones surcando los cielos, el doble que ahora. Y si el panorama no cambia, la aviación será la industria que genere más CO2, en concreto el 20% de las emisiones globales. ¿Crees que aún estemos a tiempo de revertir esta situación?

Déjanos tu opinión sobre este tema y coméntanos otras acciones que conozcas para reducir la huella de carbono en el sector aeronáutico.




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