Los prefijos, en el avión, que ponen a prueba nuestra memoria
- Team Redacción

- 4 ene 2022
- 4 Min. de lectura
Actualizado: hace 7 días
Leer la marca que nos dice en qué país está registrado un avión es un ejercicio tan interesante para la memoria como lo puede ser el recordar el nombre de las capitales de todos los países. En la matrícula CC-BFG, por ejemplo, es el prefijo CC el que nos dice que Chile es su país de registro. Esas son las letras que identifican a la nación.

Uno esperaría quizás una CH, pero tal combinación no se usa ni siquiera para China, de modo que toca aprender los prefijos por fuerza o por hábito.
Datos curiosos que muestra la tabla de marcas de nacionalidad
Para la mayoría de los países, la marca de nacionalidad asignada inicia con una letra y, como hay más Estados que letras, toca combinar con otro grafema (CP) o con un número (D2).
Pero incluso así, hay 45 casos en los que los números son los que inician, y eso provoca mayores desafíos que el propio acto de recordar la tabla periódica.
Cuando hay que descifrar quién es quién en la seguidilla 3A, 3B, 3C no hay muchas pistas que lleguen en nuestro auxilio.
Pero veamos algunas curiosidades:
Algunos “false friends” de las marcas de nacionalidad
Mientras países como Cuba (CU) y Etiopía lo tienen facilito (ET), otros como Ecuador parecen haber sido estafados.
Uno diría que al país sudamericano habría de corresponderle un EC. ¡Nada de eso! EC es el prefijo de España, porque ES, que es el que uno creería que le corresponde a este país ibérico, ya lo tiene Estonia.
Nada que hacer, solo preguntarnos por qué no se quedó con un EP entonces y, también, ¿por qué no existe ese EP?
La cosa es que a Ecuador le tocó un raro HC, como si cargara con una falta de ortografía.
Otro que tiende a confundir es el prefijo UK. Ni sueñes con que es United Kingdom -antes te dijimos que tiene una G-. UK es la marca de nacionalidad de Uzbekistán.
Y si quisiésemos atribuir UR (Ucrania) a Uruguay, o TU (Côte d’Ivoire) a Túnez estaríamos por completo errados. Para el pequeño país de América del Sur tenemos una CX, y para la nación del norte de África una TS.
¡Vaya!, siquiera esta última nación tiene algún punto de coincidencia, porque a Uruguay, hummm… no hay cómo sacarle conexiones.
Países que se identifican con una sola letra
Sí, hay algunos suertudos cuyo prefijo es de solo una letra.
Tenemos el caso de Francia con su F, Italia con su I, Zimbawe con su Z, y Alemania, con la D de Deutschland, su nombre original. Otros que lo tienen fácil también son Reino Unido (G), Isla de Man (M), y la República Popular Democrática de Corea (P).
Canadá es un caso especial. Sus aviones se pueden identificar con una C, pero en algunos casos utilizan una CF. Tal vez el menos obvio del grupo sea China que tiene una B, y a uno como hispanohablante le cuesta crear una asociación ahí, aunque… ¡cuidado!, esa misma rareza provoca que se nos grabe con mayor rapidez.
Y, por último, tenemos a Estados Unidos que se identifica con una N, pero ¡vamos!, es USA, tiene aviones a montones, imágenes por doquier, jamás nos deja indiferentes, así que a fuerza de estar expuestos identificamos esa N en un segundo.
Un solo número para identificarse
Este detalle solo lo tiene un país. El número 2, enterito, sin combinación alguna, está asignado a Bailía de Guernsey, una isla que pertenece a la Corona británica.
El resto de marcas de que inician con número se combinan con una letra, jamás inician ni con 0 ni con 1 y, en el caso de Rwanda suma, incluso, dos grafemas (9XR).
Privilegiados con letra duplicada
Si una marca de nacionalidad de un solo grafema se vuelve más fácil de aprender, aquellas que muestran una letra doble también tienen su encanto.
Aquí encontramos a Chile (CC), Haití (HH), Bélgica (OO) y Chad (TT). Los dos primeros al menos empiezan con su letra inicial, pero los dos últimos sí nos pierden.
Países que le ponen retos a la memoria
Y para dejar claro que si usted quiere leer los códigos del mundo de la aviación tiene que aplicarse, algunos prefijos se componen de tres caracteres no muy amigables. Es el caso de A9C (Bahrein) o 3DC (Swazilandia).
Y ¡cómo olvidarlo! También están aquellos países que tienen dos o más variantes.
En Latinoamérica tenemos a Argentina (LQ, LV), Brasil (PP, PR, PT, PU), Colombia (HJ, HK) y México (XA, XB, XC), aunque este último nos ofrece la ayuda de que siempre va acompañado de un emblema nacional.

Con el tiempo se aprende
Si bien ciertos prefijos no son fáciles de reconocer o recordar, otros sí se nos quedan en la memoria, ya sea porque vivimos en el país que los usa, porque monitoreamos la región, o porque nos interesan -por afición o trabajo- sus aerolíneas o aviones.
Aquí tengo de dar puntos a los fabricantes de las naves. Al menos, nos ponen un poquito más fácil cómo identificarlos cuando leemos sus códigos.
Cuéntanos si eres de los que lee con agilidad cualquier matrícula de avión y, por supuesto, dinos cuáles son las marcas que más trabajo le dan a tu memoria.




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