¿Te animas a rentar el Dream Jet solo para ahorrarte problemas de circulación?
- Team Redacción

- 1 sept 2021
- 2 min de lectura
Para algunas personas dormir en un avión en pleno vuelo puede ser un problema. No lo logran. Para otras, la incomodidad de los asientos se vuelve un obstáculo a la hora de descansar con plenitud, pero… ¿qué pasa cuando el avión se convierte en un hotel de lujo a miles de pies sobre el suelo?

Foto: Yaroslav Muzychenco
Bueno, la respuesta ya la conocemos. A no ser que seamos millonarios, con suficiente dinero para gastar y consentirnos, o que tengamos una súper idea y alguien con mucha plata quiera hacer negocios serios con nosotros, está difícil pagar los más de 70 000 USD por hora que dicen que cuesta viajar en el exclusivo “Dream Jet”, un Boeing 787 Dreamliner privado, gestionado por UAS International Trip Support.
Se le conoce como el castillo flotante y, allí donde antes cabían unos 240 pasajeros. se ha optimizado el espacio para que quepan, con toda comodidad, 40.
Este avión de 220 metros cuadrados puede viajar, a más de 800 km/h, durante 17 horas consecutivas.
Eso es mucho tiempo en el aire, en especial cuando se hacen negocios, de ahí que haya tres aspectos claves que el diseño y la tripulación se encargan de garantizar: privacidad, descanso, y concentración.
La tecnología disponible en este B747 es capaz de detectar y contrarrestar turbulencias, así que adiós a los sobresaltos, olvidémonos de que estamos en un avión a menos que miremos por la ventana. Y si sumamos el sistema de filtros de polvo para que el aire en cabina sea más limpio y el ambiente silencioso como si se estuviera en tierra, es difícil pensar que podríamos tener problemas para dormir en la recámara principal.
El Dream Jet cuenta con cocina, salón de estar y comedor, cabina con asientos de primera clase para 18 invitados, y recámara de lujo con su respectivo baño y vestidor.
Todo está equipado de forma tal que la persona que lo alquila jamás sienta que ha perdido el confort al que acostumbra en su vida diaria. Pantuflas para estar, divanes, pantallas para entretenimiento, reducción del brillo que entra por las ventana, juegos de ajedrez, vajilla de lujo, cama doble, libros, decoración minimalista, ducha, albornoz, cosmética de lujo, mobiliario de mármol… y muchas otras comodidades, hacen que definitivamente hacer negocios en el aire no sea, para ejecutivos y empresarios, una tarea demasiado dura.
Los vuelos, por lo general, conectan a Dubai con San Francisco, Tokio con Jeddah y Seatle, Zurich con Melbourne, New York con New Delhi o Johannesburg, y Riyad con Los Ángeles.
Fue en 2016 cuando la empresa Deer Jet, con sede en Hong Kong, comenzó a gestionar el avión, luego de que llevarlo a su decoración de lujo tomase dos años y medio.
En 2017 transfirió el manejo a su socio y agente de ventas global para el B787, UAS International Trip Support. Y es a esta empresa a la que hay que contactar si queremos que en nuestro próximo vuelo los problemas de circulación no sean un problema, se sientan como nuevas las rodillas, y dormir en un avión a pierna suelta se convierta, al fin, en una realidad.




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