¿Tienen cara los aviones o acaso me he vuelto loca?
- Team Redacción

- 4 ene 2022
- 4 min de lectura
Actualizado: 30 abr 2022
¿Tienen cara los aviones o acaso me he vuelto loca?
Confieso que este es un post totalmente subjetivo, pero creo que hay unas cuantas personas que, como yo, tienen esa tendencia a ver una especie de rostro humano o de actitud en el frente de un avión.
Es como si mirasen fijamente con cara de… ¿con cara de qué? En esa pose radica, muchas veces, parte de la belleza que admiramos.
Acompáñenme a un repaso de la parte de frontal de algunas de las aeronaves más famosas que conocemos:
El Concorde ¿tristón?
He de aclarar que los parabrisas delanteros casi siempre semejan los ojos para mí. En el caso del Corcorde, la nariz fina hacia abajo y la disposición de los cristales me muestra unos ojos caídos y, por momentos, casi fantasmagóricos.
Pareciera, a veces, como si la aeronave me devolviera una cara triste y llorosa y, en otras ocasiones, se me muestra con un rostro afectado, que embiste la cámara cargado de preocupación.
No obstante, he de confesar que esta pose sufrida y como cansada le añade cierto toque de serenidad a su actitud, como detective de alguna novela de Dashiell Hammett.
El Antonov An-225 Mriya ¿divertido?
Este ejemplar de ojitos pequeños, labios gruesos y salientes –solo vean las líneas que le pintan-, con papada incluida, me ofrece la sensación se ser un tío bonachón y jocoso.
Su propio peso le muestra como si fuese de edad avanzada y hasta con cierto cansancio. Y aun así da una imagen de que con él hay diversión.
El Airbus A380-800 ¿intrigante?
Este modelo me muestra una cara un poco más joven y más seria. Con una frente despejada y una mirada achinada –gracias a los parabrisas rectangulares-, pareciera que escudriña el horizonte como queriendo que nada le tome por sorpresa o le distraiga. Es como si se inundara de sus propios pensamientos.
¿Qué podemos encontrar ahí? ¿Desconfianza? ¿Enfoque? ¿Decisión? ¿Quién sabe? Hay algo que intriga en su mirada –indiferente a quien lo mira- y eso aumenta su elegancia.
El Boeing 747-8 ¿centrado?
Hummm, he aquí una cara de medio tiempo. Este Airbus tiene el tipo de rostro ante el cual quizás te piensas dos veces el hacer una broma pesada, porque no sabes cómo lo va a tomar.
Por lo general, pareciera estar de buen humor. Sin embargo, aunque una media sonrisa le cruza la carita rellena –con las rayas que le pintan o la hilera de ventanillas bajo la cabina de vuelo-, la mirada seria, con ojos pequeños que semejan estar entornados, y con unas cejas levantadas –vean la protuberancia encima de los parabrisas-, hace pensar en una actitud siempre enfocada y alerta.
El Airbus Beluga XL ¿adorable?
Aunque le digan la ballena voladora, he de confesar que mi visión distorsionada se empeña en ver un delfín e, incluso, podría ser un rostro de frente amplia, cara reducida y quijada prominente.
Cuando le pintan los ojos y la boca en su parte delantera, este avión se ve muy amigable; sin embargo, cuando dejan de lado estas florituras del diseño, el rostro se le endurece y muestra una especie de ceño fruncido, lo cual unido a su quijada saliente y al tamaño enorme de su frente y su cabeza, da la sensación de que la cara que tiene es de enfado y, a veces, hasta de extraterrestre de película de Hollywood.
Y, aun así, es difícil dejar de mirarlo.
El Boeing 737-800 ¿juvenil y tierno?
A mí este avión me ofrece una cara de adolescente. Su nariz pequeñita y el tamaño equilibrado de sus parabrisas, que hacia los costados se elevan, hacen pensar en que usa gafas del sol modernas.
Y aunque pareciera mostrarse serio todo el rato, como con los ojos entornados, no deja de trasmitirme cierta ternura. De hecho, me pasa de manera similar con el Airbus A330-300, cuya nariz un tanto respingada y corta me trasmite juventud.
El Embraer Legacy 450 ¿seguro de sí mismo?
Y por último, uno pequeño con estilo. Este avión ejecutivo tiene justo el tipo que provoca que todos le tengan que mirar, ya sea de frente o de reojo.
Nariz afinada, pero sin llegar a extremos. Ojos grandes. Mirada serena, confiada, tranquila, como si usara gafas modernas de motorista a quien le encanta la velocidad.
Ubicaría ese rostro entre los 30 y los 40 años. Por ciertas rayas que le cruzan los costados de su parte delantera, diría que sonríe con cierta vanagloria de sentirse símbolo de modernidad. ¿Será?
Veo caras en los aviones ¿y tú?
A mí casi todos los ejemplos me dieron la idea de rostros masculinos, aunque muy bien creo que el Beluga XL, cuando tiene pintaditos sus ojos y su boca puede trasmitir mucha feminidad.
Espero que te haya divertido esta pequeña selección de caras de aviones. Es probable que no coincidas con mi mirada. Puede que ni siquiera te hayas planteado nunca darle un rostro a un avión y tal vez te parezca la cosa más tonta del mundo. Pero aun si es así, comparte tu impresión en los comentarios. Queremos leerte.




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