top of page

¿Una mujer piloto es quien dirige mi avión?

  • Foto del escritor: Team Redacción
    Team Redacción
  • 19 abr 2021
  • 3 min de lectura

Nunca he volado en un avión piloteado por una mujer y, si ha sido así, no me he enterado. Sin embargo, hace poco, la autora del blog Fly with Eva me hizo plantearme, con uno de sus post, la siguiente pregunta: ¿me molestaría que una mujer fuese piloto del avión que monto?


La respuesta es no. Creo que más bien me sorprendería y sería una sorpresa grata. Es probable que hasta sonría y diga para mí misma: “¡qué bien!”. Escuchar una voz femenina dándome la bienvenida, diciéndome a qué altitud volamos, cuánto dura el viaje se siente como algo novedoso.



Foto: Canva


¿Me pondría nerviosa? No. Si está al mando de una nave es porque se confía en ella. Obtuvo su licencia como el resto de sus colegas varones. ¿Si no desconfío a priori de un piloto “macho” por qué debo desconfiar de una piloto “hembra”?


Es probable que muchos coincidan con mi perspectiva, mas también es cierto que hay personas que no se sienten tan cómodas. Este es uno de los aspectos de los que habló la autora del blog al contar sobre su experiencia al respecto como piloto de vuelos comerciales.


Una de sus anécdotas mostraba que en cierta oportunidad un señor al verla expresó sus dudas sobre si ella sabía siquiera distinguir entre el lado derecho e izquierdo. La respuesta fue estupenda: “¿Izquierda, derecha? ¿Quién necesita conocer eso? Obtuve mi licencia cuando la encontré en una bolsa de cereal. Disfrute su vuelo, señor”.


Sin embargo, por mucho que se pueda contestar de manera ocurrente ante comentarios que intentan demeritar haciendo uso de la burla, sí persiste en algunas personas una desconfianza total ante el hecho de que una mujer pueda controlar una aeronave.


Me llamó la atención uno de los comentarios del post. Al principio pensé que hablaba en broma, pero luego me percaté de que iba en serio. La persona detrás de un nombre como de novela estaba siendo honesta. Decía que no subiría a un avión cuyo piloto fuese una mujer porque no sentía seguridad en ello, puesto que las mujeres, en su opinión, no podían manejar la presión de ciertos trabajos.


No es cosa de un día cambiar este tipo de percepciones. Tampoco tenemos tantas féminas que opten por la carrera de piloto como para que se vuelva común encontrarlas dentro de la industria y que las personas puedan acostumbrase a su presencia.


Los motivos son diversos, desde que nadie nos inculca el interés, hasta la pereza de pasar por el sendero militar, en algunos casos, para obtener la licencia.


Mas lo interesante de este tipo de prejuicios es que considera a los sexos como defectuosos a la hora de realizar cierto tipo de actividades. ¿Por qué no pensar que el poder controlar los nervios en una situación de riesgo tiene que ver más con una cuestión de personalidad, entrenamiento y conocimiento, que con una cuestión de genes?


¿Acaso siquiera sabe el propio piloto, sea mujer u hombre, cómo va reaccionar ante una situación de emergencia? Puede que crea que no se va a bloquear, que va a tomar las mejores decisiones y que, al final haga, lo contrario. Cada situación es única.


Pero para aquellos empeñados en calificar a las féminas como histéricas ante una situación desbordante, les recuerdo que atribuir la histeria solo a las mujeres es olvidarnos de que, ante la mínima presión de una cucaracha voladora, los dos sexos saltamos.


Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación
bottom of page