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¿Por qué las aeronaves y los tripulantes son uno solo durante el vuelo?

  • Foto del escritor: Ovidio Martínez López
    Ovidio Martínez López
  • 4 ene 2022
  • 3 min de lectura

Actualizado: 30 abr 2022

Anécdotas de un piloto retirado


Viajar en avión es para algunos el momento para aprovechar y descansar, leer o relajarse. Para otros, son horas de tensión, pendientes a la turbulencia o a la estrechez de los asientos. Sin embargo, para lo pilotos y tripulantes, esta experiencia es totalmente diferente.





Muchas historias atesoramos los pilotos retirados que merecen ser compartidas. Así fue el 10 de julio de 2004. Estábamos listos para realizar el vuelo EZEIZA-VARADERO-HABANA, cuando nos informaron que el avión procedente de la Habana estaba demorado por cambio de neumáticos, lo cual retrasaría nuestra salida.


Al llegar el avión, hicimos el acostumbrado chequeo exterior de la aeronave y de la bitácora de vuelo para confirmar los últimos trabajos realizados. Ya todo en orden, despegamos de Ezeiza rumbo a Varadero, con una hora de retraso.


El viaje transcurrió sin contratiempos y aterrizamos en Varadero por la pista 06, ya de noche. El aterrizaje fue muy suave (el llamado “cepillo” o kiss landing); rodamos hasta el final de la pista y realizamos un giro de 180º para regresar y posteriormente dirigirnos a la rampa de estacionamiento.




Luego, durante el rodaje de regreso por la pista, sentimos un movimiento no habitual, parecido al que se siente cuando resbalan las ruedas traseras de un auto. Pregunté al ingeniero de vuelo “¿sentiste ese movimiento?”, a lo cual me contesta que no se había dado cuenta. Momentos después y antes de girar para entrar a rampa volvimos a sentir el mismo movimiento. Inmediatamente mi compañero me dice “lo sentí ahora”.


Seguimos, entramos a rampa y parqueamos. Cuando apagamos los motores le dije “chequea los trenes principales para ver si hay algo anormal”. El Ingeniero bajó y al poco rato subió; por la expresión de su rostro, me di cuenta que algo anormal había y me dijo: “ven, baja, porque si te lo digo no me vas a creer”. Yo sé que él es una persona seria y muy profesional, por lo que inferí que algo grave debía pasar. Efectivamente, cuando fuimos al tren principal izquierdo, las dos ruedas traseras -el buggy está compuesto por 2 pares de ruedas, dos delanteras y dos traseras- estaban salidas de sus posiciones; el eje que las une se había partido y la rueda trasera izquierda estaba ladeada a punto de salirse.


Posibles consecuencias:

1ro.- Si se salen las ruedas durante la carrera de despegue o de aterrizaje hubiera sido un accidente de incalculables consecuencias.

2do.-Si durante el aterrizaje hubiésemos tenido que hacer un Go Around, al guardar el tren podía trabarse en la bahía y dañar el ala o no salir posteriormente.

Una vez más la suerte estuvo de nuestro lado.


Los mecánicos en tierra, rápidamente avisaron a la Habana (serían aproximadamente las 8:00pm). Nosotros nos encargamos de que mandaran a los pasajeros por ómnibus para su destino y nos fuimos al hotel en espera de la reparación, para posteriormente continuar hacia la HAV.


A las 3:00 am aproximadamente llegó al aeropuerto de Varadero un camión rastra con el ingeniero de mantenimiento de la empresa y demás técnicos. Traían los gatos, todas las herramientas necesarias y el buggy de repuesto.


A las 9:00 am nos estaban llamando al hotel para decirnos que el avión ya estaba listo, y sobre las 11:00 am despegamos ferry para la Habana. Fue un trabajo meritorio en un tiempo récord desde el montaje del buggy de repuesto en el camión en la HAV, hasta su montaje en el avión nuestro en Varadero.


Cuando revisamos el eje de la rueda se había partido. Tenía un color azul, que indicaba haber recibido una temperatura excesiva que la debilitó y la partió; todo eso debido a un rodamiento mal montado durante el cambio del neumático en el vuelo anterior.


Los tripulantes durante el vuelo, somos capaces de sentir cualquier movimiento anormal, cualquier olor no acostumbrado y cualquier sonido diferente de lo habitual. Sentimos el avión como si fuera parte de nuestro cuerpo y mientras mejor se conozca el funcionamiento técnico de la aeronave, más capaces seremos de determinar cualquier anormalidad que pueda evitar accidentes, e incluso, salvar vidas.


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